
| Eduardo Casanova (1939). Nació en Caracas. Vivió durante varios años en Argentina y Dinamarca. Colaborador en las revistas Imagen, Revista Nacional de Cultura... - Extraído del Diccionario General de la Literatura Venezolana, Universidad de Los Andes, Mérida, Venezuela, 1982. | Esta es la casa de Eduardo Casanova, escritor venezolano. Una casa ocupada por los libros escritos y publicados de 1972 en adelante, como Libros , y también algunas de las cosas que se han escrito sobre esos muebles y adornos de la casa, como lo que Otros dicen. Y una breve historia gráfica, como Galería de Fotos. Y muchos de los artículos publicados en diarios y revistas, o hasta inéditos, como Obra Dispersa. Y también, como mensajes pegados a la puerta, los Artículos Semanales, así como las Cartas a los Lectores, que permitirán a los estudiosos saber de dónde han salido y cómo se han hecho los muebles y adornos de la casa. Una casa abierta a los amigos de los libros. Y de la poesía. Sean especialmente bienvenidos a esta casa todos los que buscan información sobre los escritores venezolanos, los novelistas, los poetas, los dramaturgos y los ensayistas de hoy. | Estas son imágenes de algunas portadas de los libros publicados por Eduardo Casanova. Para ver todos sus libros, apriete sobre estas imágenes o diríjase a la sección de Libros. | 
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|  |  | |  | |  | |  |  |  | |  | |  | |  | | | | | | Los Caballos de la Cólera (1972) | Por la urdimbre de la trama y la apelación al mito, más de un lector encontrará en esta novela un paralelo con Cien Años de Soledad, pero esas semejanzas son, en todo caso, secundarias. Lo importante es que para contar esta historia, Eduardo Casanova recurre a un lenguaje absolutamente propio y verosímil que impregna todo el texto de una terrible certidumbre. Escrita con un notable dominio de la frase, la novela se propone como un mundo cerrado y autónomo donde el lenguaje, de una mesura y una contención envidiables, estalla de pronto en páginas de alto vuelo que registran de manera alucinada y poética el universo de la experiencia sexual. Todos los encuentros sexuales entre los distintos personajes, ya sea que nazcan de un amor incontenible (como en el caso de Angel y Rosa) ya sean de producto de una violación (como en del general Luces con la hija de Gordiales) o de una seducción (en el caso de las hijas de Angel con Pedro Acera) participan de esa atmósfera alucinada propia del mito que los suspende en un movimiento cósmico. De esta manera, los personajes son arrebatados por un impulso ancestral, movidos por razones que sitúan más allá de cualquier tentativa de análisis, ya sea histórico o psicológico, son como partículas de desgracia en poder de un viento desconocido y arrastran su destino su expiación final. La violencia, subyacente a lo largo de todas sus páginas, aflora a primer plano en la lucha por el poder, la ley de la selva y la lucha guerrillera. | |
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