De Simple Corrupción La Oficina Central de Información se niega a entregarle cuentas al Contralor General de la República, simplemente porque al hacerlo se va a probar, más allá de toda duda, que el gobierno hizo trampas para las elecciones de la Asamblea Constituyente, que los chavistas malversaron fondos, cometieron un delito previsto en la Ley de Salvaguarda del Patrimonio Público y, por lo tanto, son corruptos. Un sujeto, director entonces de la Biblioteca del CELARG, que en 1987 fue cómplice del robo de unos libros del Colegio Santiago de León de Caracas, lo cual quedó plenamente comprobado, y que gracias a la bondad de hombres de la talla de Isaac J. Pardo, Gustavo Díaz Solís, Manuel Alfredo Rodríguez, Pedro Francisco Lizardo, etcétera, Directores del CELARG, no fue denunciado ante la Policía Técnica Judicial sino que todo quedó en aceptarle la renuncia (que presentó sin chistar porque no tenía escapatoria y sabía muy bien que era culpable) acaba de ser nombrado nada menos que Director de la Biblioteca del CELARG (zamuro cuidando carne), para lo cual se retiró de su cargo a una bibliotecaria profesional de gran experiencia que estaba haciendo allí una labor ejemplar. Eso es corrupción pura y simple. Corrupción chavista. En las aduanas, con las nuevas autoridades, no precisamente formadas en la Escuela Nacional de Aduanas sino en otro tipo de Escuela, el llamado cobro de peaje no sólo no ha disminuido, sino que ha aumentado de manera alarmante, perjudicando a toda la población del país puesto que los comerciantes simplemente agregan a sus costos esos sobornos que se han multiplicado en los últimos meses; también se dice, y lo dicen personas que están en el medio, que en las aduanas ha aumentado hasta lo alarmante la práctica de que se "pierdan" los embarques, pero aparezcan si se "engrasan" las manos no siempre civiles, pero sin duda inciviles, que el chavismo ha colocado "en donde hay". Corrupción, más corrupción. Igualmente se comenta en todas partes que Corpoindustria ha aumentado las tarifas ilegales, también llamadas "peaje", para el otorgamiento de créditos. Así, he oído de un carpintero que, ilusionado porque por fin gobernaba el pueblo, pidió un préstamo para montar un taller. Y lo obtuvo, solamente que de los treinta millones de bolívares que le dieron, le quitaron nueve, nueve de treinta, un treinta por ciento adicional de intereses de rabioso contado, pero no destinado a la institución, sino a determinadas personas ¡que le dijeron que era una contribución para el Movimiento Quinta República! Por supuesto, el carpintero ya no es chavista, porque se dio cuenta de la realidad. Eso es corrupción, pura corrupción. Corrupción de la peor y de la más perversa, porque la practican quienes llegaron al poder diciendo que iban a combatir la corrupción. Y ese es uno de los primeros elementos que se va a revertir en contra del Primer Pelotero de la República, por bocón, por haber gritado a los cuatro vientos que los que no están en el Polo Patriótico, que habrá de cambiar su nombre a Polo Putriótico, son todos unos corruptos, cuando en su propio Polo Putriótico hay tantos corruptos como entre los adecos y los copeyanos. Ya la gente está empezando a darse cuenta, ya empieza a cundir el desengaño, y el personaje, que es muy simpático y hasta divertido, sólo se sostiene por simpático y divertido, pero mucha gente se da cuenta de que está bueno para tomarse con él unas cervezas jugando dominó o bolas criollas, pero no sirve para gobernar. Habla demasiado, y no se ocupa de luchar contra la corrupción, la podredumbre, la descomposición, el deterioro, la perversión, la depravación, el descarrío, la venalidad, el envilecimiento que siguen campando en su gobierno, sino de hablar y hablar y hablar, mientras el país, el gobierno, se desarma, se pudre en torno suyo y lo mancha cada día más. De simple corrupción. |