Don Charleone y el Megafraude ¡Qué mala suerte ha tenido Venezuela en los últimos años! Primero, se corrompieron AD y Copei, el MAS se convirtió en un movimiento de oportunistas y maniobreros y la democracia quedó en manos de unos pigmeos que tuvieron la desfachatez de proponer como candidatos, en 1998, a un caricato, rodeado de un equipo de ignorantes y soberbios, y a una ex - Miss con cucarachas en la cabeza y rodeada también de un equipo de ignorantes y soberbios. Desde luego, el país los mandó a paseo y escogió entre dos candidatos que hablaban de cambio: uno que resultó demasiado parecido a lo que habían sido Copei y AD, y quedó de segundo, y otro que era un salto al vacío, y resultó, literalmente, un salto al vacío. Vacío de ideas, vacío de capacidad, vacío de honestidad, vacío de todo. Ese, que para desgracia de Venezuela ganó las elecciones, bien podría llamarse "Don Charleone", combinación de Charlatán y Corleone, de hablachento y gansgster, pues es el jefe de una auténtica banda que, por la fuerza, está haciéndole al país tanto daño como los pandilleros que robaban, contrabandeaban y mataban en los Estados Unidos le hicieron en los años veinte a ese país. Nos guste o no nos guste, esa es la realidad, como también lo es que, nos guste o nos disguste, la única posibilidad de salir de ese equipo de incompetentes y pistoleros nos llegó de sorpresa y de donde menos la esperábamos: de su propio bando. Se le "desmarcó" uno de sus compañeros que no compartía con él (o con ellos) la condición de pistolero de película, y, aunque también es militar, ha demostrado, como gobernador civil de un estado muy importante, que no tiene los mismos vicios de su ex - compañero de armas y alzamientos. Desde luego, el grupo de Don Charleone no va a resignarse a salir del poder tan fácilmente. No van a entregar las armas a gente honrada así como así. Es de suponer que intuyeron que de algún lado les saltaría la liebre de la honestidad y por eso prepararon su defensa. Pusieron a dedo, en el "congrezuelo", a incondicionales desconocidos y sin otro mérito que el ser serviles de Don Charleone, encabezados por otro "Don" que tiene claros "intereses" en capitales muy recientes. Nombraron a dedo a un "contralor" que lo primero que hizo fue darle un puestazo a su propio hermano y empezar a disparar contra los gobernadores y alcaldes que no son afectos a Don Charleone, ignorando olímpicamente los meganegocios turbios del entorno íntimo del que le puso el dedo para que llegara allí. Pusieron con el mismo dedo a personajes grises, con pasados explotables, uno de ellos famoso por haber exhibido públicamente, en medio de una borrachera, su corto cañón, en el CNE, para organizar un megafraude. Nombraron también a dedo a un amigo como Fiscal General, pero el hombre como que les puede dar una sorpresa nada grata. Colocaron en el Tribunal Supremo de "Justicia" un grupo a la medida, que dice que sí a todo los que Don Charleone quiere, y para colmo, pusieron a uno de los socios de la imprenta "Micabucha" a nombrar jueces y a manejarlos como marionetas para que su corrupción no pueda ser castigada. En fin, han organizado todo para que pueda funcionar un megafraude y ellos sigan haciendo lo que les dé la gana con el dinero de los venezolanos, con el presente de los venezolanos, con el porvenir de los venezolanos. Pero, la boca es castigo de los Charleones. Tanto hablar de revolución, tanto hablar sin hacer nada, no es algo que el pueblo tolere sin reaccionar. El Lumpen, puede que siga hipnotizado: lumpen significa deleznable, y la opinión de los deleznables es poca cosa. Pero el pueblo, el bravo pueblo del que habla el Himno Nacional, no es idiota. Una verdadera revolución pasa por tener un gobierno de gente honrada, y esos que están no lo son. ¿Puede calificarse de honesto a quien cita textos de libros que ni siquiera ha visto por encima? ¿Puede calificarse de honesto a quien tolera negocios turbios como el de la imprenta Micabucha? ¿Puede calificarse de honesto a quien abusa del poder y usa los recursos del estado para favorecerse? ¿Puede calificarse de honesto a quien permite que en su entorno se cobre un 15% por la concesión de jugosos contratos de obras que se pagan con el dinero de todos los venezolanos? Entonces, señores, no estamos frente a un grupo que quiere defender un "proyecto", sino ante una banda que quiere defender sus negocios. Y por eso quieren un megafraude, lo cual nos obliga a vacunarnos con todas las armas posibles para impedírselo. Hay que entender que si el 28 de mayo logran hacer sus trampas, desde el 29 habrá que estar en pie de guerra, o este país se terminó. Nosotros defendemos el país, ellos sus turbios negocios. |