Enemigos del Gobierno El Presidente y varios de sus corifeos hablan de campañas orquestadas en contra del país, cuando la peor campaña la hacen ellos mismos con sus novatadas, sus farsas y sus actos de mala fe y de trampa. En realidad, si hubiera que hacer una lista de enemigos del gobierno actual, yo creo que nadie puede discutir de buena fe que los peores son: Hugo Chávez Frías, un teniente coronel golpista que habla demasiado y deja mal al gobierno en todas partes con su doble y triple discurso, pero, sobre todo, ahuyenta a los posibles inversionistas que tanto necesita el país en la actualidad; Luis Miquilena, antiguo sindicalero del gremio de los autobuseros, que debería estar en un ancianato dedicado a cultivar flores para que la gente no recuerde que fue salpicado por escándalos de corrupción durante el gobierno de Luis Herrera Campíns; Manuel Quijada, que fue Ministro de Fomento del gobierno de Luis Herrera Campíns, uno de los más acusados de corrupción entre los que rigieron el país entre 1958 y 1998, y que ahora ha protagonizado otro escándalo al actuar como un simple novato loco en la cuestión de los jueces, hecho que le ha causado al país un daño irreparable; Elio Gómez Grillo, hombre que merecía un destino mejor, pues con lo de los jueces ha tirado por la borda un vida de buenas intenciones, de las que está empedrado el camino del infierno, y que ha demostrado que, o no tiene carácter o ha podido ser el modelo de Pedro Emilio Coll para su "diente roto"; Carlos Tablante, que también con lo de los jueces ha quedado en evidencia como un pirata, incapaz de tener consistencia, y ha demostrado que la ignorancia no puede dar buenos frutos y que combinada con la audacia es un azote; Héctor Ciabaldini, un desconocido que quiere cobrarle al país su propia incapacidad y va a arruinar la única empresa próspera que el país tiene; todos los ministros, en especial el dominicano Jorge Giordani, godo y ultrarreaccionario, alumno de algún profesor de Neandertahl, pero que apenas es primo inter pares en materia de ineficiencia y estolidez, pues todos ellos han convertido al gobierno en el peor de la historia republicana, y de toda la historia, desde que en 1598 llegaron los españoles. Antes de eso, es posible, pero no probable, que haya habido uno tan malo como el actual, pero nunca lo vamos a saber. Y, por último, los improvisados, irresponsables, incultos, que forman la gran mayoría de la Asamblea Nacional Constituyente, que están produciendo una Constitución provisional que va a durar lo que un suspiro en una hamaca y que, por lo poco que hemos conocido por la prensa, va a reventar el cursilómetro y a dejar en ridículo al país. Esos son los verdaderos enemigos del gobierno, porque los pocos amigos que tiene son los que le hacen oposición de buena fue y hasta quieren que esa banda de locos deje de hacer disparates, para que el país salga de la crisis humillante en la que la han sumido los chavistas, que antes se llamaban adecos y copeyanos corruptos. Los demás tenemos que trabajar, tenemos que hacer, cada quien en su pequeño círculo, lo mejor que se pueda para que el país no termine de hundirse. Hay que ignorar a esa banda de irresponsables que están hundiendo hasta la memoria de Simón Bolívar, cuando asocian su nombre con el desastre que causan. Porque en verdad en verdad os digo: si Simón Bolívar viviera, por simple decencia, por su clara inteligencia y su sentido del deber, sería el más sólido e irreductible enemigo de este pésimo gobierno que hoy castiga a Venezuela. |