Rescatar a Bolívar Desde que Páez, por tener la conciencia sucia por su actuación contra Bolívar, organizó en 1842 la traída de los restos del Libertador a Caracas, se inició un culto exagerado y perjudicial a Bolívar, que fue acentuado por Guzmán Blanco y Gómez, y llevado a niveles realmente grotescos por Chávez y los suyos al cambiarle el nombre al país y convertirlo en algo así como una "república islámica" de los árabes. Bolívar nunca se creyó dios, y en cambio siempre supo que era un ser humano, un hombre capaz de pecar y de equivocarse. Cercano a su muerte lo dijo bien claro: "He arado en el mar". Pero es obvio que Bolívar, el hombre, jamás habría errado tanto como para aceptar a Chávez y a los suyos. No solamente por la corrupción, que fue una de las cosas que con más fuerza rechazó en vida, o porque Chávez pretende eternizarse en el poder, o porque los soldados chavistas han disparado contra su propio pueblo, sino por la misma razón que lo llevó a fusilar a Manuel Carlos Piar. Por ser nieto de guayanesa y por haber vivido parte de mi infancia, quizás la mejor parte de mi infancia, en Bolívar, me interesó vivamente uno de los capítulos más oscuros de la vida del Libertador: el fusilamiento de Piar. Por décadas he estudiado a fondo la figura de Bolívar. En 1992 publiqué un primer libro dedicado a su memoria. Este año se han publicado dos, un ensayo ("En los días de Bolívar", editado por una Universidad Metropolitana de Caracas) y una novela ("La última muerte de Simón el triste", publicada por la Editorial Actum, de Caracas). No es sencillo explicarse por qué Bolívar fue tan drástico e inflexible con Piar, que no había hecho mucho más que Mariño, o que lo que harían después Páez y Santander. ¿Por qué no fusiló a Mariño ni a Páez ni a Santander, y sí a Piar? Y la respuesta, por simple, a veces no ha sido fácil de entender para muchos. Bolívar fusiló a Piar porque Piar insinuó la posibilidad de volver a lo que entonces se llamaba "Guerra de colores": negros y mestizos contra blancos. Pobres contra ricos. En 1811 la primera reacción de los españoles, los realistas, contra los independentistas, los republicanos, fue precisamente esa, la de proclamar que los independentistas y republicanos eran los blancos, los ricos, y por lo tanto, los negros, los mestizos, los pobres, tenían que defender al rey y luchar contra la independencia. Y lo lograron. Monteverde, Antoñanzas, Zuazola y, sobre todo, Boves, se convirtieron en líderes demagógicos que conquistaron el alma del pueblo y pusieron a la mayoría del pueblo a luchar contra sus propios intereses, contra la patria. Por eso Bolívar proclamó la "Guerra a muerte", para que la guerra fuese entre americanos (venezolanos) por un lado, y españoles y canarios, por el otro. Para que se convirtiera en guerra de naciones, y no en guerra de colores. Por fortuna para Bolívar y los suyos, la llegada en 1815 del general español Pablo Morillo al frente de 15.000 españoles los ayudó a lograr que se entendiera que la guerra era de naciones. Venezuela (Colombia) contra España. Por eso, cuando supo que Piar andaba pregonando que los mantuanos, los ricos, los blancos, eran enemigos de los mestizos y los negros, lo fusiló sin piedad. Es evidente, entonces, que Bolívar habría sido enemigo implacable de Chávez y del chavismo. Y que Chávez y los chavistas también están engañando al pueblo al decirse bolivarianos, cuando en realidad son bovistas, son seguidores de Boves, el peor enemigo que tuvo Bolívar. Eso hay que reivindicarlo y regarlo por los cuatro costados de la patria. Para que todos se den cuenta de que el chavismo es un engaño no solamente en lo que hace, sino en todo lo que dice, especialmente en su falso culto a Simón Bolívar. Y por eso ningún programa de gobierno, como el que acaba de publicar la Coordinadora Democrática, puede estar completo si no contempla, como una de sus primeras medidas, una nueva Constituyente que recupere el nombre de Venezuela para acabar con ese insulto a la memoria Bolívar, que fue un gran hombre, no un dios. Pero, además, que garantice que no se podrá violar la Constitución impunemente como lo han hecho Chávez y los chavistas desde 1999, que garantice de manera inviolable la separación absoluta de los poderes públicos, que garantice que los partidos políticos no podrán actuar tan irresponsablemente como lo han hecho AD, Copei y el MAS desde hace mucho tiempo y el MVR, el PPT y otros desde hace algo menos tiempo. En fin, que convierta la democracia venezolana en una verdadera democracia, con partidos serios, con soluciones para la población y, sobre todo, con respeto para los venezolanos. Hay que rescatar la memoria de Simón Bolívar, que ha sido mancillada por Chávez y los bovistas desde 1992, pero con especial desprecio desde 1998. Lo que equivale a recuperar la patria, la honestidad, la decencia y el porvenir. |