Ch, de Chimpancé. Lumpen Proletariat son dos palabras alemanas que pueden ser traducidas al español como "Proletariado Vil", o "Proletariado Deleznable", o "Canalla", o "Chusma", y que identifican a la clase social más baja, menos favorecida, más ignorante. Karl Marx y casi todos los "filósofos de la vida material" han señalado que el Lumpen es un fenómeno peligrosísimo, pues en general termina apoyando todo lo que es contrario a los intereses del verdadero proletariado. Y es cierto. El Lumpen fue lo que llevó a Mussolini y a Hitler al poder, y ese poder le costó al mundo el asesinato de seis millones de judíos y de varias decenas de millones de no judíos muertos en una guerra absurda. En Venezuela tenemos, históricamente, un caso muy concreto: el Lumpen de su tiempo fue lo que apoyó a José Tomás Boves, y, tal como lo señalaba Marx (que, por cierto, en el caso de Bolívar se equivocó de banda a banda) apoyó lo que realmente perjudicaba al pueblo, pues fue realista y anti-independentista, y también antibolivariano. Bolívar incurrió en un terrible error al tratar de invertir esa corriente y buscar el apoyo de hombres como el Taita Páez, que el Lumpen siguió a ciegas. En 1830, cuando Páez, apoyado por el Lumpen, asesinó a Sucre y a Bolívar (a Sucre, físicamente y a través de los santaderistas en un contubernio de intereses bajos, y a Bolívar moralmente, y también en contubernio con los santanderistas), murió asimismo la patria de Bolívar, aquella Colombia grande que habría sido una potencia en el mundo, y que Páez y todos sus sucesores -incluidos los farsantes que hoy se hacen llamar "bolivarianos" cuando son simplemente paecistas- han hecho imposible. La historia más reciente de Venezuela nos presenta a un presidente que llegó al poder con el apoyo del Lumpen, pero también del proletariado auténtico, la clase media y de una fracción de las clases altas. Esa fracción de las clases altas, Boulton, Vallenilla, Tinoco y otros de la High, lo apoyaron porque hacerlo les trae pingües negocios y ganancias materiales evidentes, y, por supuesto, seguirán apoyándolo mientras les produzca dinero, mucho dinero. La clase media, que se veía representada en Copei y en AD, dejó a Copei y AD cuando los dirigentes irresponsables y abusivos de esos partidos insultaron la inteligencia de los venezolanos al postular como candidatos a un anciano ignorante y caudillesco y a una ex-miss cabezahueca. El proletariado dejó de sentirse representado por AD y tuvo una reacción parecida a la de la clase media a raíz del abuso de los dirigentes cogolléricos, amén de que se sintió horrorizado por las muestras de corrupción y barraganato y por otros abusos, como los que llevaron a los tribunales y a la Corte Suprema jueces impreparados y nada honestos. Todo ello favoreció a un candidato que fue electo para acabar con la deshonestidad y las trampas y todo lo que estaba dañando al sistema democrático. Pero, por desgracia, ese personaje, en lugar de acabar con esas prácticas, las ha continuado y más bien quiere destruir la democracia y volver al perezjimenato ladrón y militarista; ha demostrado que es un tramposo, que no respeta otra cosa que su voluntad y no sabe ni siquiera gobernar. Rodeado de adulantes y corruptos (porque no es corrupto sólo el que roba, corrupto es también el que desgobierna, el que corrompe y descompone al país, como es evidentemente el caso), le está haciendo un daño irreparable al presente y el porvenir de la patria. La única esperanza que nos queda es que haya perdido el apoyo de la clase media y del proletariado auténtico. Hay claros indicios de que es así, que se manifiestan, por ejemplo, en artículos de personas que lo apoyaron hasta que empezó a abusar del poder y a dar muestras de megalomanía. No parecería que haya perdido apoyo en el Lumpen, con lo cual se verificaría la tesis de Karl Marx: el Lumpen es masoquista, le gusta que lo dañen y apoya todo lo que es contrario al verdadero proletariado. En definitiva, los oportunistas de la clase alta (que quieren que el Lumpen exista siempre para que no se impongan los intereses del verdadero proletariado y de la clase media, con lo cual perderían dinero y poder), siguen apoyando, por razones crematísticas, al personaje de marras. La clase media y el proletariado auténtico, cada vez se alejan más del chavismo y de los chavistas, porque se dan cuenta del engaño. Y su verdadera base de apoyo es el Lumpen, el "Proletariado Vil", o "Proletariado Deleznable", o "Canalla", o "Chusma", con Ch, de Chimpancé. |