Eduardo Casanova en Mérida, año 2004

Eduardo Casanova (1939). Nació en Caracas. Vivió durante varios años en Argentina y Dinamarca. Colaborador en las revistas Imagen, Revista Nacional de Cultura... - Extraído del Diccionario General de la Literatura Venezolana, Universidad de Los Andes, Mérida, Venezuela, 1982.

Esta es la casa de Eduardo Casanova, escritor venezolano. Una casa ocupada por los libros escritos y publicados de 1972 en adelante, como Libros , y también algunas de las cosas que se han escrito sobre esos muebles y adornos de la casa, como lo que Otros dicen. Y una breve historia gráfica, como Galería de Fotos. Y muchos de los artículos publicados en diarios y revistas, o hasta inéditos, como Obra Dispersa. Y también, como mensajes pegados a la puerta, los Artículos Semanales, así como las Cartas a los Lectores, que permitirán a los estudiosos saber de dónde han salido y cómo se han hecho los muebles y adornos de la casa. Una casa abierta a los amigos de los libros. Y de la poesía.

Sean especialmente bienvenidos a esta casa todos los que buscan información sobre los escritores venezolanos, los novelistas, los poetas, los dramaturgos y los ensayistas de hoy.

Estas son imágenes de algunas portadas de los libros publicados por Eduardo Casanova. Para ver todos sus libros, apriete sobre estas imágenes o diríjase a la sección de Libros.

Busque en este sitio

 

Ultima actualización:
15/05/05

Mapa del Sitio

Página diseñada y mantenida por Guillermo Casanova

Chávez, renuncia

Chávez, renuncia. No tienes preparación ni cultura para gobernar y no has hecho otra cosa que simple demagogia desde que asumiste la Presidencia de la República. Aunque, desde 1945 todos los gobernantes de Venezuela han sido demagogos y sin embargo ha habido algún progreso. Pero tú debes renunciar porque causaste la muerte de treinta, cuarenta o cincuenta mil personas en los días 15 y 16 de diciembre de 1999.

Tu pretendida defensa de que se trató de un fenómeno natural es la más grave y contundente de las acusaciones que contra Hugo Chávez y los chavistas ha podido hacerse.

Nadie puede alegar su propia torpeza, y a confesión de parte, relevo de pruebas. Aseguras que no estabas borracho en una isla, como se ha dicho. Aseguras que estabas "trabajando". ¿Trabajando en qué? ¿Y si estabas trabajando, cómo es que no se hizo nada por evitar la muerte de treinta o cuarenta o cincuenta mil personas? Porque claro que el fenómeno natural no podía evitarse, pero su consecuencia más grave, la muerte de treinta o cuarenta o cincuenta mil personas, sí. Hubiera bastado con sacarlos de los sitios de peligro inminente, para evitar sus muertes, y en cambio se les incitó a quedarse en ellos para que votaran en el triste "referéndum". En 1974, en contraste, se obligó a miles de ciudadanos a dejar sus viviendas precarias en Gramovén, Fe y Alegría, Carapa, Carapita, etcétera, con sus mobiliarios, y se les ubicó en las escuelas municipales, en la Escuela Técnica del Este, en el Estadio Nacional y en otros centros de emergencia, y a pesar de que grandes zonas quedaron arrasadas, prácticamente no hubo muertes que lamentar. Ese es un antecedente que te condena. Para colmo, para que todo quede más que demostrado, basta con ver que también en esta emergencia hubo gobernantes que cumplieron con su deber, como Enrique Mendoza, de Miranda, José Curiel, de Falcón, el Cura Calderón, del Táchira, Eduardo Lapi, de Yaracuy, Antonio Ledezma, alcalde de Caracas, ¡y todos te oímos llamarlos "gobernadores y alcaldes corruptos" que querían sabotear tu referéndum y oímos cómo los chavistas incitaban a los habitantes de zonas en peligro a votar e ignorar los avisos de los que querían salvarlos! ¿Qué habría pasado si Curiel no hubiese vaciado Tocuyo de la Costa? ¿Cómo estarían hoy los habitantes de El Guapo que Enrique Mendoza, a punta de agotamiento y de sacrificio propios, hizo salir de sus casas porque el agua los iba a matar?

Otra de las necedades que alegaste, públicamente, fue que en la mañana del 15 de diciembre, día del tal referéndum, se instaló el 98% de las mesas electorales, ¡y lo esgrimes como muestra de que todo estaba normal en el país! Con ello dejas más que probado el alegato de los que te acusamos de genocida: en lugar de ocuparse de la emergencia indiscutible, se estaban ocupando del referéndum, aun cuando con ello condenaban a muerte a las treinta o cuarenta o cincuenta mil personas que finalmente murieron. No era ningún misterio que había venido lloviendo a chuzos desde el 2 ó el 3 de diciembre y que las tierras estaban saturadas y a punto de caer, como cayeron. Otro de los grandes culpables, el coronel que funge como Director de Defensa Civil, ha dicho públicamente que ellos sí estaban ocupándose de lo suyo el 15 de diciembre, y hasta habló de unos "trailers" que se perdieron y del susto del subdirector: si eso es así, ¡qué mal cumplieron con su deber, cuando no supieron evitar la muerte de treinta o cuarenta o cincuenta mil personas! ¡Bastaba con hacer lo que hizo Diego Arria el 74, o lo que hicieron Mendoza, Curiel, Calderón, Lapi, Ledezma! Y el señor José Vicente Rangel, el mismo que ofreció que renunciaba a la primera presión contra la libertad de prensa y no cumplió su palabra, el mismo que sin pestañear ha mentido públicamente hasta el cansancio, alegó que no existe el informe de Defensa Civil (visto por mucha gente y hasta exhibido por ti en rueda de prensa) en el que se alerta al gobierno sobre la situación. De haber sido cierto, bien irresponsables e incompetentes fueron ustedes si nadie informó ni nadie se dio cuenta de lo que iba a ocurrir. No se puede alegar la propia torpeza.

¿Que no estabas en La Orchila? ¿Que pasaste la mañana del 16 volando y trabajando? ¡Peor que peor! A confesión de parte, relevo de pruebas. Porque tu incompetencia y tu inhabilidad, luego de escoger que se hiciera el referéndum en vez de proteger las vidas de treinta o cuarenta o cincuenta mil personas, deja plenamente demostrado que no debes permanecer al frente del gobierno de Venezuela, que debes renunciar, junto con tu gabinete y los dirigentes del tal "Polo Patriótico". Eso lo exige la memoria de treinta o cuarenta o cincuenta mil personas muertas por la mala fe o la incompetencia de los chavistas. ¡Y esto no es política, sino justicia! Plantearlo no es hacer oposición, sino pedir justicia elemental.

Con cada latido de sus corazones, tú y cada chavista deben escuchar una implacable voz interna que les diga "maté a treinta o cuarenta o cincuenta mil personas", "maté a treinta o cuarenta o cincuenta mil personas", "maté a treinta o cuarenta o cincuenta mil personas", hasta la saciedad. Y ojalá que esos llamados de sus conciencias los hagan renunciar como Ignacio Arcaya, porque sus presencias en sus cargos son un insulto permanente a la memoria de los muertos. Y a las de los vivos también.
 

[Principal] [Libros] [Cartas] [Otros dicen] [Obra Dispersa] [Noticias] [Fotos] [Contacto]